La Clave es el patrón rítmico que forma la base de la música latina. La clave se frasea en lo que se conoce como ritmo en 3/2 (clave hacia a delante) o 2/3 (clave hacia atrás). Es decir, tres golpes, luego dos, o dos golpes y luego tres.
Las claves son los instrumentos tradicionales que se usan para tocar el patrón de clave y consiste de dos palos que se golpean entre sí para obtener un sonido preciso y tajante. Uno se llama Clave o macho, y el otro es el Golpeador o hembra. La Clave se acuesta en una mano entre las puntas de los dedos y el talón de la mano, con el pulgar hacia afuera como soporte. Este espacio entre la Clave y la palma de la mano crea una cámara sonora. El Golpeador se sujeta como baqueta en la otra mano y se golpea contra la Clave.
Sigue la tradición africana con una Clave más grande (12 L x 13?4 A) y un Golpeador más pequeño (10 L x 1 A).
Cámara de sonido de corte transversal presenta un centro hueco para obtener tonos más amplios y abiertos para incrementar el volumen y variar las cualidades sonoras.
Aunque de mayor tamaño que la Clave Estándar LP, presenta la misma madera dura exótica secada en horno, y produce tonos profundos y ricos con proyección.